Historia de las Fallas de Gandía: origen, evolución y tradición fallera en la ciudad
Categoría: PyroFallas Etiquetas: cultura fallera en Gandía, fiesta fallera Gandía, historia, historia de las Fallas de Gandía, origen de las Fallas de Gandía Fecha: 12/03/26
Las Fallas de Gandía son hoy una de las fiestas más representativas de la ciudad y uno de los grandes acontecimientos culturales del calendario festivo valenciano. Sin embargo, su origen se remonta a una época en la que Gandía era una pequeña ciudad en crecimiento, donde las celebraciones populares nacían del entusiasmo de los vecinos de cada barrio.
La historia de las Fallas de Gandía es la historia de cómo una tradición inspirada en Valencia fue adoptada por la ciudad y transformada con el paso del tiempo en una celebración con identidad propia.
Actualmente, las Fallas de Gandía reúnen monumentos falleros, desfiles, espectáculos de pirotecnia, mascletaes y actos culturales que atraen cada año a miles de visitantes.
Pero todo comenzó de una forma mucho más humilde.
El origen de las Fallas de Gandía
El origen de las Fallas de Gandía está profundamente ligado a la vida de barrio. A finales del siglo XIX, los vecinos comenzaron a organizar pequeñas celebraciones inspiradas en las fallas que ya se celebraban en la ciudad de Valencia.
Una tradición que nace en los barrios
En aquella época, Gandía contaba con apenas unos siete mil habitantes, pero era una ciudad con grandes expectativas de crecimiento. La apertura del puerto y la llegada del ferrocarril impulsaban el desarrollo económico y social, y la ciudad empezaba a expandirse más allá de sus antiguas murallas.
En ese contexto de transformación urbana y social surgieron las primeras manifestaciones falleras.
La primera referencia documentada de una falla en Gandía
Según distintas investigaciones históricas, la primera referencia escrita sobre una falla en Gandía aparece en 1876, en una crónica publicada en el periódico Las Provincias.
En aquel momento se menciona un monumento fallero plantado en la plaza Mayor de Gandía, caracterizado por su contenido satírico y moral.
Este tipo de monumentos utilizaban figuras o ninots que representaban situaciones sociales o personajes de la época, acompañados de versos que explicaban la crítica.
Es muy probable que existieran fallas anteriores, aunque no quedaron registradas en la prensa.
Las Fallas de Gandia como expresión popular
Desde sus inicios, las Fallas de Gandía se caracterizaron por ser una fiesta profundamente popular.
Las fallas surgían de la iniciativa de grupos de vecinos que querían celebrar la fiesta de su calle o de su barrio. Los monumentos reunían escenas críticas o humorísticas sobre la vida cotidiana y los problemas de la sociedad.
Una fiesta satírica y vecinal
En muchos casos, estas críticas estaban dirigidas hacia personajes públicos o autoridades, lo que provocaba cierto recelo entre las clases dominantes de la época.
Las fallas nacieron como una expresión de sátira social, donde el humor y la crítica se combinaban con el fuego como símbolo de renovación.
El fuego como tradición ancestral en Gandia
El uso del fuego como elemento festivo no era nuevo en Gandía. Mucho antes de que aparecieran los monumentos falleros, ya existía la tradición de encender hogueras para celebrar momentos importantes del calendario.
Hogueras y celebraciones populares
Estas celebraciones, relacionadas con cambios de estación o festividades religiosas, tienen raíces que se remontan incluso a la Edad Media.
Cuando la tradición fallera de Valencia comenzó a expandirse, Gandía adoptó esta costumbre y la adaptó a su propio contexto festivo.
La combinación de fuego, crítica social y creatividad artística dio lugar a los primeros monumentos falleros.
La influencia de Valencia en las Fallas de Gandia
La celebración de San José en Gandia
La festividad de San José, patrón de los carpinteros, tuvo un papel importante en la consolidación de la tradición fallera.
En ciudades con fuerte tradición gremial, como Gandía, los carpinteros comenzaron a celebrar su patrón de una forma similar a la que ya era popular en Valencia.
Era habitual quemar una hoguera formada por objetos viejos y materiales de desecho, lo que con el tiempo evolucionó hacia la construcción de monumentos más elaborados.
Así, las fallas pasaron de ser simples hogueras a convertirse en estructuras artísticas con figuras satíricas.
Las primeras fallas monumentales en Gandia
El impulso de los primeros artistas falleros de Gandia
A principios del siglo XX, la tradición fallera en Gandía recibió un impulso decisivo gracias a la llegada de artistas procedentes de Valencia.
Dos de los nombres más importantes en esta etapa fueron Josep Martínez y Francesc Sambonet, conocidos popularmente como Els Doradors.
Estos artesanos se instalaron en Gandía y comenzaron a promover la costumbre de plantar fallas el día de San José.
En 1904, ambos artistas realizaron una falla que criticaba el funcionamiento de servicios municipales como el alumbrado público y el abastecimiento de agua.
Este tipo de sátira no fue bien recibida por algunos sectores de la ciudad, lo que provocó tensiones con las autoridades.
Una fiesta fallera sin estructura organizativa
Las primeras fallas dependían de iniciativas particulares
Durante las primeras décadas del siglo XX, las Fallas de Gandía no contaban con una organización formal.
Los monumentos se levantaban gracias a la iniciativa de vecinos, patrocinadores o pequeños grupos festivos.
Normalmente se plantaban la víspera de San José y se quemaban esa misma noche, sin que existiera una estructura coordinada como la que conocemos hoy.
Aun así, la fiesta continuó creciendo lentamente.
El nacimiento de las comisiones falleras en Gandía
El año que marcó el inicio de una nueva etapa de las fallas en Gandia
El verdadero punto de inflexión en la historia de las Fallas de Gandía llegó en 1927.
Ese año se creó la primera comisión fallera de la ciudad, lo que permitió que la fiesta empezara a celebrarse de manera más organizada.
La iniciativa surgió durante una reunión celebrada en la Sociedad de Fomento, donde un grupo de ciudadanos propuso recuperar la tradición fallera siguiendo el modelo de Valencia.
Entre los impulsores de esta idea destacaron Antoni Viña y José Viña, que defendieron la importancia de las fallas como atractivo cultural y turístico para Gandía.
La expansión de las Fallas de Gandia
El crecimiento de las comisiones
A partir de ese momento, la tradición fallera comenzó a consolidarse en la ciudad.
Cada año se plantaban más monumentos y aparecían nuevas comisiones falleras en distintos barrios.
Por ejemplo:
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En 1929 se plantaron cinco fallas,
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en 1933 solo se levantó una, reflejando los altibajos de la fiesta en aquellos años.
Sin embargo, el entusiasmo por las fallas seguía creciendo entre los vecinos.
La creación del Comité Fallero de Gandia
Organización y coordinación de la fiesta
Para coordinar el trabajo de las distintas comisiones, en 1934 y 1935 se creó el Comité Fallero de Gandía.
Hasta ese momento, cada comisión organizaba sus actos de manera independiente.
La influencia del modelo organizativo de Valencia llevó a Gandía a crear un organismo capaz de coordinar concursos, premios y actividades.
Fue en esta etapa cuando aparecieron algunas tradiciones que hoy siguen vigentes.
Los primeros símbolos falleros de la ciudad
En 1935 se eligió por primera vez el ninot indultado, una figura del monumento fallero que se salva de la cremà.
Un año más tarde, en 1936, Gandía eligió también por primera vez a la Fallera Mayor de la ciudad.
Curiosamente, en aquel momento ambos reconocimientos se decidían mediante votación popular, algo poco habitual en la historia posterior de la fiesta.

El programa de Fallas de Gandía incluye espectáculos de pirotecnia, mascletaes y castillos de fuegos artificiales que iluminan el cielo de la ciudad durante las fiestas falleras.
La Guerra Civil y la interrupción de la fiesta
El año 1936 marcó un momento especialmente activo para las Fallas de Gandía, con nuevas comisiones y un ambiente festivo muy participativo.
Sin embargo, el estallido de la Guerra Civil española interrumpió abruptamente el desarrollo de la fiesta.
Durante varios años, las fallas desaparecieron del calendario festivo de la ciudad.
El nacimiento de la Junta Local Fallera de Gandía
La consolidación definitiva de la fiesta
Tras la guerra, las fallas volvieron progresivamente a la ciudad.
El momento clave llegó en el ejercicio 1946-1947, cuando se creó la Junta Local Fallera de Gandia.
Este organismo permitió:
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Organizar las comisiones,
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coordinar los actos festivos,
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establecer normas para la fiesta,
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impulsar el crecimiento de las fallas.
Desde entonces, la Junta Local Fallera se ha encargado de gestionar la fiesta hasta la actualidad.
La identidad propia de las Fallas de Gandia
A partir de mediados del siglo XX, las Fallas de Gandía comenzaron a adquirir una personalidad propia.
El número de comisiones fue aumentando progresivamente.
De las ocho fallas plantadas en 1947, la ciudad ha pasado a contar con más de veinte comisiones falleras en la actualidad.
Este crecimiento refleja la enorme importancia que las fallas han adquirido en la vida social y cultural de Gandía.
Gandia y su tradición fallera en la actualidad
Hoy en día, las Fallas de Gandía son una celebración que combina:
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Arte fallero,
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tradición cultural,
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participación vecinal,
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espectáculos de pirotecnia.
Cada año, la ciudad se llena de monumentos falleros, mascletaes, desfiles, música y celebraciones que convierten a Gandía en uno de los destinos falleros más importantes de la provincia de Valencia.
La fiesta sigue evolucionando, pero mantiene intacto el espíritu con el que nació: una celebración popular creada por los vecinos para los vecinos.


